Patrocinador: proyectos respaldados por BAUER
17 de abril de 2004
Nuevo récord mundial en submarinismo de larga distancia
Informe de Meike Carstensen
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| Mientras que dos de los submarinistas se sumergen en el agua, los dos próximos se preparan. |
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| 34 horas a bordo de este Ponton. |
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| El BAUER MARINER 320 se encargó de proporcionar el oxígeno de las bombonas. |
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| Cientos de personas vieron cómo se alcanzó el récord. |
Andreas Heidenreich, Danny Voigt, Torsten Busch, Rene Marr, Rene Grove y Jörg Grohmann recorrieron bajo el agua la distancia de 33 km en 32 horas. El récord ha merecido la pena, cuentan con entusiasmo los seis participantes, cuyo trayecto, sin embargo, estuvo plagado de mala suerte, dificultades y averías. Estos submarinistas estuvieron patrocinados por BAUER KOMPRESSOREN.
El caos comenzó el viernes al mediodía. El líder del grupo, Ralf Baumann, se entera por la oficina del Libro de los Récord que ya existe un récord en esta modalidad de submarinismo. Al parecer un submarinista había conseguido bucear el canal de la Mancha en 16h. Para superar ahora el récord tenían que, o bien conseguir un crono inferior, o bucear más kilómetros.
Ambas opciones les parecían imposibles a los participantes. Al fin de cuentas, sólo son aficionados a los deportes de inmersión, eso sí, con mucha ambición. Después de pensárselo durante un momento, llegaron a la conclusión de realizar la aventura tal y como la habían planeado, independientemente de un posible récord.
El sábado de madrugada, el pontón se encontraba listo con los 6 submarinistas, los ayudantes y el compresor para recargar las bombonas. Además estaba acompañado de otros botes auxiliares.
Ya en los primeros kilómetros sucedio el primer contratiempo grave: el líder del equipo, Ralf Baumann tuvo que abandonar en su tercera inmersión por culpa de calambres en sus piernas. En su lugar saltó al agua Danny Voigt, de 22 años. Aunque este estaba previsto sólo como buceador de reserva, decidió tomar el relevo de Baumann para no poner en riesgo la continuidad del acto.
Conforme pasaban las horas, las fuerzas de los competidores menguaban. En los relevos,entre dos inmersiones, los buceadores sólo disponían de una o una hora y media para recuperarse. Desde que quedaran ese sábado de madrugada, estaban por la tarde completamente helados y exhaustos.
A pesar de ello, por la noche seguían a por todas. "He dormido una hora", nos contaba Jörg Grohmann. "Pensaba que no iba a poder levantarme, pero tras 5 minutos ya estaba calentando y listo para lanzarme al agua de nuevo".
Viento y corriente
Aún sin su líder, los seis participantes se animaban para seguir hacia la meta. Las últimas horas fueron especialmente duras, al azotar un viento frío que hacía que la orientación de las corrientes variaran. El mayor problema lo encontró el joven Danny, que además de estar completamente helado, empezó a marearse. Con sus últimas fuerzas logró, sin embargo, hacer su doceava y última inmersión. En estos momentos ya se vislumbraba tierra, donde se encontraban cientos de espectadores que querían recibir a "sus heroes".
El presentador del encuentro pudo darles la buena noticia a los participantes por el micrófono: "¡Vais a estar en el libro de los Récords!"
 
Patrocinado por BAUER KOMPRESSOREN
Los seis participantes estuvieron patrocinados por BAUER KOMPRESSOREN, que les suministró todo el aire respirable que necesitaron en sus bombonas con el compresor MARINER 320.

BAUER KOMPRESSOREN, patrocinador de los submarinistas.
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